Los constantes fracasos militares en Ucrania que ha obligado a su ejército a retroceder de las posiciones ganadas durante meses y la explosión en el puente que une a la anexada república de Crimea, desató la ira del presidente ruso Vladimir Putin quien ordenó una oleada de bombardeos en múltiples ciudades causando destrucción y muerte.Putin ya había manifestado sus sospechas de la responsabilidad de Ucrania en la destrucción de un tramo del puente de Crimea, región de la península ucraniana arrebatada a Kiev en 2014. Ayer ordenó un ataque masivo con misiles y drones iraníes contra la capital de Ucrania y a otras nueve ciudades: Lviv, Ternopil, Khmelnytskyi, Zhytomyr, Poltava, Kharkiv, Dnipro, Zaporizhzhia y Mykolaiv.
Hasta el cierre de esta edición se calcula en al menos veinte fallecidos y al menos un centenar de heridos. Fuentes militares rusas festejaron la decisión. Sostienen, empero, que esa maniobra debió ejecutarse antes y no como respuesta a un golpe letal de las fuerzas ucranianas que cortó el enlace terrestre en el estrecho de Kerch.
En un mensaje televisado, Putin prometió continuar con este tipo de ataques. El checheno Ramzan Kadyrov está ansioso porque la escalada comenzada no se detenga. “Te advertimos (Volodymyr) Zelensky, que Rusia aún no ha empezado de verdad”, escribió en Telegram.
Al mismo tiempo, su aliado más firme, Xi Jinping pidió desescalar el conflicto. El régimen chino ve que Moscú está empantanado en Ucrania y que su largo fracaso militar podría arrastrar su economía por más que se esté quedando con los recursos naturales rusos -petróleo y muy pronto, gas- a muy bajo precio. China e India quieren que el conflicto termine.
Vladimir Putin desata toda su ira contra civiles y ordena bombardeos contra Ucrania
